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PaseosMdq 2003
El concepto antropológico de cultura
Por Paola Silvia Ramundo
(Antropóloga UBA)

Son muchas y variadas las formas de definir el concepto de Cultura desde la Antropología, ciencia que justamente estudia dicha Cultura. Por eso, es quizá la mejor forma de entender este concepto, cuando realizamos un rápido recorrido por la historia de la disciplina antropológica; pues en cada una de sus etapas se forjan las distintas definiciones del concepto.

La historia de la Antropología en grandes líneas se puede dividir en cinco etapas: 1) Antecedentes; 2) Preclásica; 3) Clásica; 4) Descolonización; 5) Actual o Crítica.
La primera de las etapas no registra definiciones de cultura, pues estamos en los albores de la disciplina.

Dentro de la Etapa Preclásica, encontramos como corriente teórica o escuela de pensamiento al Evolucionismo; donde se destacan dos grandes pensadores Morgan y Tylor.

Es Tylor, en 1871, quien sistematiza el concepto de cultura y lo incorpora a la Antropología por primera vez; diciendo que “la cultura o civilización, en sentido etnográfico amplio, es aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad”.

Como podemos apreciar en esta definición nada escaparía al concepto de cultura, pues se trataría de la definición muy amplia.

Durante la siguiente etapa, conocida como Clásica (y donde la Antropología se transforma en una disciplina científica, pues adquiere el Método -Trabajo Etnográfico-), es B. Malinowski, antropólogo de la corriente Funcionalista, quien cambia la definición del concepto y concibe a la cultura como un organismo vivo; como un sistema cuyas partes son interdependientes y donde cada una de ellas sólo puede ser explicada en relación con las demás. Además entiende que la cultura es el principal medio para satisfacer las necesidades, las cuales son universales.

Esta definición de cultura también es muy amplia, pero se nota claramente el enfoque teórico sistémico que subyace detrás de la misma, y consecuentemente ya comienza a recortarse la definición.

La segunda gran corriente de pensamiento que se desarrolla durante la Etapa Clásica es el Particularismo Histórico o Relativismo Cultural, cuyo principal exponente fue F. Boas, considerado también uno de los precursores de la antropología norteamericana. Este investigador a partir de sus experiencias de campo, plantea la necesidad de realizar investigaciones particularistas; y afirma que cada cultura tiene una historia única. Establece el Principio del Relativismo Cultural, por el cual se dice (a diferencia de la corriente evolucionista) que no es posible hablar de culturas superiores y de culturas inferiores, siendo cada cultura producto de condiciones particulares de desarrollo histórico. Por lo tanto, se opone la noción de progreso en las etapas de evolución y lleva a un mayor reconocimiento de la diversidad cultural de las sociedades “primitivas”; esto constituye uno de los más importantes aportes realizados por la antropología a la sociedad en general. Decía F. Boas que se deben evitar los juicios de valor y las generalizaciones.

Define a la cultura como un proceso de creación orgánica y viva, y no una adaptación mecánica; donde el medio ambiente puede condicionar la cultura, pero no la genera.

Dentro de la Etapa Clásica encontramos finalmente como tercera corriente de pensamiento al Estructuralismo. Y es su principal exponente C. Levi–Strauss, quien en 1908 define a la cultura como un sistema de reglas de signos compartidos por todos los integrantes de la misma, entendiendo como sistemas de signos compartidos al lenguaje mítico, signos orales y gesticulares de los que se compone el ritual, reglas de matrimonio, el parentesco, etc.; los cuales están estructurados de acuerdo a principios inconscientes y universales. Y donde el trabajo del antropólogo es descubrir la lógica que subyace al sistema, encontrar la estructura subyacente a una institución, a una costumbre, para luego encontrar un principio de explicación válido para otras instituciones y otras costumbres.

Esta corriente Estructuralista muestra claramente la influencia de la lingüística dentro de la antropología, y bisagra los estudios anteriores con un sinfín de corrientes de pensamiento modernas que abrevan en ella. Pero como se puede apreciar esta definición de cultura, y muchas de las que le siguen, se comienza a recortar el concepto en vez de aplicar definiciones muy amplias.

Durante los años 60 y 70 del siglo XX, la antropología entra en una etapa muy compleja en cuanto a la variedad de teorías y/o corrientes de pensamiento (conocida como Etapa Actual o Crítica). El panorama se abre, y al haberse producido el Proceso de Descolonización, son ahora los antiguos “objetos” de estudio (esos otros culturales “descubiertos” tras la conquista de América y aquellos que sufrieron el imperialismo también en África y Asia) quienes se transforman en “sujetos” que estudian sus propias realidades.

Veremos entonces a teóricos como C. Geertz, quien dentro de la Antropología Interpretativa define a la cultura como un sistema de símbolos y significados compartidos, son símbolos públicos y por medio de los cuales los miembros de la sociedad se comunican entre sí. Los símbolos se conocen por medio de la observación e interrogación. Es una concepción semiótica de la cultura; estudiar la cultura es estudiar códigos compartidos de significados. La cultura es entendida como un texto y las actividades sociales pueden ser leídas por el observador.

La escuela de la Ecología Cultural (con raíces en el evolucionismo del XIX y en el materialismo histórico de Marx y Engels) entiende a la cultura desde una dimensión ecológica, el hombre es parte del ambiente físico. Su principal teórico (J. Steward) crea el término Ecología Cultural. Le importan los patrones de actividad adoptados por los distintos grupos sociales para explotar un nicho ecológico particular. Existen similares adaptaciones a similares condiciones en diferentes partes del mundo; y el móvil de la evolución es el intercambio entre cultura y ambiente.

Para la Nueva Etnografía conocida también como Antropología Cognitiva, Etno-semántica o Nueva Antropología (entre finales de los 50´ y principios de los 60´), la cultura es un conjunto de significados compartidos por los actores sociales.

Una de las corrientes más críticas de los 70´ fue el Marxismo Estructural, donde se usaron modelos creados por Marx para criticar a la antropología anterior. Aquí se equiparó el concepto de cultura con el de ideología y se analizó el papel de la cultura en la reproducción de la sociedad; dicho papel sería legitimar el orden social, mediatizar las contradicciones y ocultar la fuente de explotación y desigualdad del sistema. Relacionaron la base material con la ideología y prestaron atención al parentesco, la descendencia, el intercambio, etc., pero relacionándolo con las estructuras políticas y económicas. El problema más importante de esta idea es que no se puede igualar el concepto de cultura al de ideología, ya que la primera representa lo ideal y lo material de las relaciones sociales de producción.

Durante los años 70´ y 80´ se proponen la recuperación de lo social a través de la hermenéutica, la fenomenología, la semiótica y la crítica literaria. Nuevamente C. Geertz propone que la cultura es un armazón de textos, trata de recuperar lo particular de cada cultura. Donde el antropólogo debe interpretar cada fragmento pasado y presente que se refleje en la cultura, para armar un discurso con forma de descripción densa, en la que se rescata la riqueza contextual de la vida social. Sin embargo, se puede realizar una crítica a este punto de vista ya que es absurdo analizar a la sociedad como textos culturales para ser leídos, pues implica pensar a las formaciones sociales como entidades coherentes.

En la actualidad más que una o distintas definiciones del concepto, lo que existen son diversos usos; así por ejemplo Neufeld (1997) nos aporta algunos de los usos del concepto:

- Universo de significaciones (concepciones del mundo).
- Tipo particular de producción: representación o reelaboración simbólica de estructuras materiales.
- Conjunto de respuestas, producto de un proceso histórico.
- Se expresa en instituciones y prácticas sociales.
- Es un proceso social de identificación.
- Contribuye a reproducir (comprender, transformar) el sistema social.
- Se lo llama hegemonía cuando se incluyen distribuciones de poder y su insuficiencia.
- Se habla de cultura de clases.
- Es el hacer colectivo que recrea/apropia/transforma la cultura.

Otra definición que se ha aportado recientemente, y que creo –humildemente- sintetiza mucho de las anteriores, es la siguiente:

“Podemos entender a la CULTURA como la historia, que esta vinculada a los procesos políticos y sociales de una sociedad, es un modo de vida de un pueblo e incluye tanto el lenguaje y el arte, los hábitos alimenticios, la forma de vestirse, como la manera de expresar social y políticamente, siendo también cultura las luchas que emprendieron y emprenderán los diferentes pueblos por liberarse de la dominación, de la opresión y dependencia.” (M. Giorgis, 1994)

Podemos ver en este breve recorrido por la historia de la Antropología, como el concepto de Cultura fue cambiando lentamente, condicionado por las propias circunstancias históricas, como sucede con los conceptos de todas las disciplinas.

He intentado mostrar que son muchas y variadas las definiciones de cultura según desde qué postura teórica se parta. Pero sin duda alguna, Cultura en el sentido antropológico del término dista mucho del significado que suele cotidianamente dársele.

Como antropóloga jamás se me ocurriría decir que una persona es “culta” por haber leído, estudiado, ir a la ópera, escuchar cierta música o programa de televisión.
Todas las personas tienen Cultura por ser miembros de una sociedad, y eso excede ampliamente cualquier instrucción y/o educación que se pudo recibir.

El hombre resuelve las necesidades y situaciones de su vida culturalmente; ese hombre sobrevive gracias a que crea cultura.

Uno es culto o posee cultura porque nació dentro de la especie Homo Sapiens Sapiens, y porque es esa Cultura la que lo diferencia del resto de las otras especies, y la que nos hace definitivamente humanos.


Bibliografía

- Lischetti, M. 1997. Antropología. EUDEBA. Buenos Aires.
- Giorgis, M. 1994. Antropología. Manual de Cátedra. Colabora: Susana Ferruci. Universidad Nacional de Córdoba. Córdoba.
- Malinowski, B. 1986. Los Argonautas del Pacífico Occidental. Obras Maestras del Pensamiento Contemporáneo. Ed. Planeta-Agostini.
- Nanda, S. 1987. Antropología Cultural. Adaptaciones Socioculturales. Grupo Editorial Ibeoramérica. S. A. de C. V. México.
- Neufeld, M.R 1997. Crisis y vigencia del concepto de "cultura". Antropología. EUDEBA. Ed. M. Lischetti: 383-405.


La nota de la Licenciada Paola Silvia Ramundo nos fue remitida desde Salamanca (España), en el mes de mayo de 2004.