Hacia
1934 se inicia la construcción del camino costero
al faro, en aquellos tiempos una de las pocas atracciones
turísticas de estas costas. Años más
tarde en 1937 a partir de la urbanización de la zona
de Playa Grande, comienza el traslado de algunos hoteles
ubicados sobre la playa hacia la zona del Faro. Entre ellos
podemos nombrar al Hotel Sasso, propiedad de Don Nicolás
y de Doña María; el Hotel Punta Cantera, donde
funciona actualmente la casa del deportista; el Descanso
Don Bosco que era una colonia; el Tiraboschi; el Hotel Gamba
y el Cánepa; según relatan los memoriosos.
Estos hoteles eran de madera y fueron refaccionados para
su nuevo asentamiento.
En
el Hotel Sasso era dable observar en la temporada veraniega
a funcionarios que disfrutaban del mar junto a sus familias.
Cerca de 1935 comienzan a instalarse las primeras familias
y a partir de 1937 se acelera la urbanización.
Entre
1938 y 1939 Punta Mogotes, que recibe este nombre por las
lomadas que surcan su geografía, ofrece la piedra
de sus canteras para la construcción del camino a
Buenos Aires. La piedra era cargada en carros, se hacia
media carga en la base y se terminaba la tarea en el nivel
de la calle, ya que los caballos no soportaban tanto esfuerzo.
Desde la cantera, ubicada entre los Hoteles Punta Cantera
y Gamba, se trasladaba hasta el Ferrocarril de carga del
Puerto y luego el tren iba hasta la ciudad de La Plata,
y esas piedras de Mogotes fueron la materia prima conque
se construyó su iglesia catedral.
Un
viejo pionero de este barrio fue Don Isidro Alberola, quien
junto a su mujer y sus hijos se instaló en 1922 en
la curva del camino que unía el Puerto con el Faro,
más precisamente en la actual esquina de Vergara
y la costa, quien instala un negocio de lechería
y venta de sándwich, un lugar de obligada visita
para los turistas que se aventuraban a pasar unos días
en carpa en estas playas. Don Isidro les servía vasos
de leche al pie de la vaca por tan solo 5 centavos, aunque
a algunos esa suma les parecía exorbitante.
Emprendedor
y a base de puro esfuerzo, don Isidro ofició de carrero
en el transporte de piedra, comerciante, instaló
en 1933 un molino en la intersección de la calle
42 y Martinez de Hoz; ese molino que lo identificaba un
escudo del Racing Club de Avellaneda, se avistaba desde
el camino de la YPF, luego Estación de Servicio del
ACA, actualmente abandonada, era un faro terrestre que indicaba
al viajero que ya estaba en Punta Mogotes.
En
aquellos años los lotes frente al mar y que estaban
a la vera del camino se vendían a 4,50 pesos la vara,
es decir eran los más caros.
La
memoria nos dice que hacia 1936 la empresa Deyacobi instalaría
el agua corriente en el barrio, este emprendedor era además
propietario de una fábrica de hielo y además
representante de la Cervecería Quilmes en nuestra
ciudad. En lo que hoy es Giacobini y Martinez de Hoz se
instalaría otro Hotel de madera que estaba en Playa
Grande.
Por
entonces el centro comercial de Punta Mogotes estaba ubicado
en la zona del puerto, más precisamente en la actual
calle 12 de octubre, de donde se abastecían los primeros
pobladores. Al centro casi no se concurría, teniendo
en cuenta que la Avenida Juan B. Justo, antes denominada
Cincuentenario era el límite urbano de la ciudad.
Tan
es así que desde el barrio Los Troncos se alquilaban
las “canastas” sulkyes tirados por caballos
que se utilizaban para hacer las excursiones al faro, una
travesía que duraba varias horas a lo largo del camino
de piedra.
Esas
playas barridas por el viento del este eran amplias y su
arena compactada permitía el paso de automóviles
y hasta el aterrizaje de avionetas de paseo, donde ahora
está el estacionamiento del Complejo de balnearios.
En ese mismo lugar se remontaban planeadores tirados por
un auto hasta que tomaban altura y comenzaba su viaje sin
motor. Hacia el este Punta Mogotes se enmarcaba por el camino
al faro y sus extensa playas. Fue a raíz de la instalación
de los hoteles, que descargaban sus deshechos por debajo
del camino y sobre la playa, que fueron creciendo los cañaverales,
esos que desaparecerían con la construcción
del Complejo de Punta Mogotes en la década del ’
80.
Los
limites naturales de estos casi 7 km de playas son al Norte
la escollera Sur y al Sur el Club Mar y Pesca, en las cercanías
del Mirador Waikiki.
Podemos
decir que la vegetación de Punta Mogotes es obra
del hombre, fueron hombres como Faverio o Fiorito quienes
urbanizaron algunas de las ...manzanas plantando especies
como:....
Cerca
de 1940 se construye el edificio de La Casa de la Empleada,
y se recuerdan aun hoy las partidas de naipes que Monseñor
de Andrea compartía con algunos vecinos en los salones
del Hotel Gamba donde solía pasar una temporada de
descanso.
Nos
despedimos hasta la próxima entrega con una anécdota.
Los veraneantes cuando decidían retornar a Buenos
Aires, llamaban por teléfono a Dolores para averiguar
si había llovido. De no ser así emprendían
el camino hacia el puerto, trepaban por Cincuentenario,
torcían en Independencia hacia el Norte y empalmaban
con el camino a Camet y desde allí encaraban los
fatigosos 400 Km a la Capital Federal. Que aventura nos
parece hoy, cuando algunos se cansan de las casi cinco horas
que dura el mismo viaje.
Nota
acercada por la Sociedad de Fomento Punta Mogotes